Has encontrado una vivienda, has negociado el precio y llega el momento de tramitar la hipoteca. Todo parece encajar hasta que aparece un dato inesperado: la tasación de la vivienda es inferior al precio que has acordado pagar.
¿Significa que no puedes comprar? No necesariamente. Pero esa diferencia puede modificar la financiación que esperabas conseguir y obligarte a aportar más dinero del previsto.
Para entender por qué, primero hay que distinguir tres conceptos que muchas veces se confunden: precio de compra, valor de tasación y financiación hipotecaria.
Precio de compra y tasación no son lo mismo
El precio de compraventa es la cantidad que comprador y vendedor acuerdan por la vivienda. Está condicionado por numerosos factores: ubicación, demanda, estado del inmueble, negociación o características particulares de la propiedad.
La tasación, en cambio, es una valoración realizada por una sociedad de tasación homologada que determina el valor del inmueble siguiendo criterios técnicos y una metodología regulada.
Por tanto, ambas cifras pueden coincidir, pero no tienen por qué hacerlo.
Puedes acordar comprar una vivienda por 250.000 euros y obtener posteriormente una tasación inferior. Y esa diferencia adquiere especial importancia cuando necesitas una hipoteca.
Cómo afecta una tasación baja a la hipoteca
Las entidades financieras utilizan la tasación como uno de los elementos para determinar cuánto están dispuestas a prestar.
En una operación habitual, el banco puede financiar un determinado porcentaje tomando como referencia el valor que corresponda según sus criterios y características de la operación. Por eso, no conviene asumir que recibirás automáticamente un porcentaje concreto del precio que has pactado con el vendedor.
Si la valoración resulta inferior a la esperada, el importe máximo de financiación puede reducirse.
La consecuencia es sencilla: la diferencia tendrá que cubrirse de otra manera y, normalmente, eso significa disponer de más recursos propios.
Un ejemplo para entenderlo mejor
Imagina que acuerdas comprar una vivienda por 250.000 euros y has preparado tus ahorros pensando en una determinada financiación.
Cuando se realiza la tasación, el inmueble obtiene una valoración de 225.000 euros.
Si la entidad calcula el préstamo utilizando esa cifra inferior como referencia, el importe disponible podría quedar por debajo del que habías previsto inicialmente.
El problema no es únicamente que exista una diferencia de 25.000 euros entre precio y tasación. Lo importante es cómo esa diferencia afecta al capital que el banco está dispuesto a financiar.
Por eso, una operación que parecía encajar perfectamente puede necesitar una aportación adicional.
¿Una tasación inferior significa que estás pagando demasiado?
No necesariamente.
La tasación y el precio de mercado responden a criterios relacionados, pero diferentes. El precio finalmente acordado depende también de la oferta, la demanda y la negociación entre las partes.
Una valoración inferior puede ser una señal que merece la pena analizar, pero no permite concluir automáticamente que la vivienda sea una mala compra.
Lo importante es entender por qué existe esa diferencia y, especialmente, comprobar si afecta a la viabilidad financiera de la operación.
El problema de calcular los ahorros demasiado justos
Aquí aparece uno de los riesgos más importantes.
Si has destinado prácticamente todos tus ahorros a cubrir la entrada y los gastos previstos, una tasación inferior puede dejarte sin margen para completar la compra.
Por eso es recomendable no construir el presupuesto sobre el escenario más ajustado posible.
Además de la aportación inicial y los gastos asociados, mantener cierto margen financiero puede ayudarte a responder ante diferencias de valoración u otros imprevistos que aparezcan durante la operación.
Comprar con un colchón económico ofrece mucha más capacidad de reacción.
¿Qué opciones tienes si la tasación sale más baja?
La solución dependerá de cada operación.
Puede ser necesario aportar más ahorro, revisar el importe de financiación o valorar si existen otras alternativas hipotecarias adecuadas para el perfil del comprador.
También puede ser un momento para reconsiderar el precio pactado, especialmente si la diferencia es significativa, aunque cualquier posible renegociación dependerá de las circunstancias y de la disposición del vendedor.
Lo importante es no tomar decisiones precipitadas. Una tasación inferior modifica los números de la operación y exige volver a analizarlos.
La tasación forma parte de una operación más amplia
Cuando buscas una hipoteca, centrarte únicamente en cuánto cuesta la vivienda puede llevarte a realizar cálculos demasiado simples.
La financiación depende de varias piezas que deben encajar: precio, tasación, ahorro disponible, ingresos, nivel de endeudamiento y criterios de la entidad.
Por eso, tener capacidad para pagar el precio acordado no significa automáticamente que el banco vaya a financiar la cantidad que habías calculado.
Anticipar distintos escenarios permite afrontar la compra con mayor seguridad y evita descubrir demasiado tarde que necesitas una aportación adicional.
¿La tasación ha cambiado tus planes de financiación?
En Tu Hipoteca Segura analizamos la operación completa para ayudarte a entender cómo influye el valor de tasación en la hipoteca y qué alternativas de financiación pueden existir según tu situación.
Contacta con nuestro equipo y estudia tus opciones antes de tomar una decisión sobre la compra.