Como la mayoría de las personas que se deciden a comprar un inmueble, no suele tener el dinero ahorrado como para poder pagar esa vivienda al contado, lo más habitual es recurrir a la financiación hipotecaria.

A través de un préstamo hipotecario el comprador puede disponer de la cantidad necesaria para hacer frente al pago de la vivienda, sin embargo las entidades bancarias solicitan una serie de requisitos antes de conceder el préstamo.

Requisitos para poder conseguir financiación hipotecaria

Las entidades bancarias tienen que asegurarse de que el cliente tiene una capacidad de pago y por lo tanto, exigen una serie de documentación previa para realizar un estudio de solvencia entre la que se incluye:

  • DNI o NIE
  • La última declaración de la renta.
  • Copia del contrato de trabajo y las dos últimas nóminas, si trabaja por cuenta ajena.
  • La última declaración del IVA si trabaja por cuenta propia.
  • El informe de tasación de la vivienda
  • La nota simple para comprobar el registro del inmueble
  • Información sobre el patrimonio actual: otros inmuebles, inversiones, etc.

Un dato importante a tener en cuenta, es que el préstamo hipotecario que concede la entidad bancaria, por lo general, tiene un importe máximo equivalente al 80% de la tasación de la vivienda. Asimismo, la cuota a pagar del préstamo hipotecario no deberá sobrepasar un límite de endeudamiento de entre 30% y 35% de los ingresos netos mensuales, una vez que se hayan pagado el resto de deudas.

Principales tipos de financiación

Si reunimos esas condiciones para poder solicitar un préstamo hipotecario, entonces, es el momento de tener en cuenta los aspectos más importantes, entre los que se incluyen conceptos como: el capital (o el dinero que nos van a prestar), el interés, el plazo que vamos a tener para devolver ese capital, cuáles son las comisiones que incluye la entidad bancaria en el precio de la hipoteca y qué productos vinculados nos ofrecen.

Una vez analizado esto, podemos distinguir diferentes tipos de hipotecas dependiendo de diferentes factores.

Según el tipo de interés:

Son los préstamos hipotecarios más habituales y existen tres tipos:

Interés fijo: con una cuota fija que se mantiene durante todo el tiempo que dura el préstamo hipotecario.

Interés variable: con una cuota variable que se revisa, bien cada seis meses o bien anualmente, y que depende de un índice de referencia, normalmente, el Euribor.

Interés mixto: donde en la cuota se combinan los dos anteriores.

Según el tipo de cuota:

Cuota constante: con una cuota que se mantiene constante en la que una parte la forman los intereses y la otra la amortización.

Cuota blindada: en este caso la cuota se mantiene constante y varía el plazo.

Cuota final: donde se paga un porcentaje de un 30% de deuda pendiente en la última cuota.

Cuota creciente: aquí aumenta la cuota anual en 1% o un 2% dependiendo de la revisión.

Interés Only: es la más utilizada por los inversores extranjeros y se pagan solo intereses sin amortizar capital.

Según el tipo de cliente: 

Hay hipotecas específicas dependiendo el cliente objetivo a la que suelen ir dirigidas, como por ejemplo: las hipotecas destinadas a los jóvenes menores de 35 años, las hipotecas específicas para no residentes o hipotecas que se reservan a determinados colectivos.

Según el tipo de inmueble:

Dependiendo el tipo de inmueble que se va a financiar, también hay hipotecas determinadas, como por ejemplo: las hipotecas de los pisos de los bancos (que son las únicas en las que podemos llegar a conseguir una financiación al 100%), las hipotecas para viviendas de protección oficial públicas o privadas, las hipotecas para primera vivienda o vivienda habitual o hipotecas para segunda residencia, y las hipotecas para suelo o bienes urbanos y bienes rústicos.

Lo más importante antes de elegir el tipo de financiación que mejor se adapte a nuestras necesidades, y teniendo en cuenta que un préstamo hipotecario es algo a medio-largo plazo, es analizar muy bien nuestra situación económica y acudir a personal especializado que pueda  asesorarnos sobre cuál puede ser la mejor financiación para nosotros.

En ABS Tu Hipoteca Segura estamos especializados en la intermediación y el asesoramiento en la tramitación de hipotecas, y nos encargamos de que nuestros clientes consigan la hipoteca adecuada que se adapte a su situación y sus necesidades. 

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